La clave de una rutina corta es el orden de las tareas: siempre de arriba hacia abajo y de seco a húmedo. Si trapeas antes de sacudir, vas a repetir el piso.
Minutos 1 a 6: recoger objetos fuera de lugar y llevarlos a su zona. No los guardes uno por uno, usa una canasta y distribuye al final. Minutos 7 a 12: superficies de cocina y baño con multiusos y microfibra.
Minutos 13 a 17: aspirado o barrido rápido de áreas de tránsito, sin mover muebles. Minutos 18 a 20: sacar basura, cambiar la toalla de manos y ventilar cinco minutos.
Hecha tres veces por semana, esta rutina extiende de manera notable la sensación de limpieza que deja un servicio profesional y permite espaciar las limpiezas profundas de mensuales a trimestrales.