Durante la temporada de lluvias la humedad relativa en interiores del Valle de México puede sostenerse arriba del 65%, el umbral en que los ácaros y los mohos se reproducen con facilidad. Se nota primero en colchones, tapetes y la ropa guardada al fondo del clóset.

La medida más efectiva no es un producto, es ventilación cruzada de veinte minutos al día en las horas de menor humedad, típicamente entre 13:00 y 16:00 hrs. Después de eso, aspirado con filtro HEPA en colchones y bases.

Los clósets requieren atención específica: separar la ropa de las paredes exteriores, no guardar prendas ligeramente húmedas y revisar esquinas inferiores donde el mueble toca el muro. Un punto negro del tamaño de una moneda ya es una colonia establecida.

Si aparece moho en muros, la limpieza superficial con cloro solo aclara el color. La solución real combina eliminación mecánica, fungicida de contacto y corregir el origen de la humedad; de lo contrario reaparece en semanas.